La humildad puede ser soberbia o falta de capacidad, o simplemente prioridades acomodadas de una forma menos vulgar y simplista.
Lennarth Anaya
La humildad puede ser soberbia o falta de capacidad, o simplemente prioridades acomodadas de una forma menos vulgar y simplista.
Lennarth Anaya
La diferencia entre la mayoría de ustedes y yo es que ustedes nacieron con la disposición de aceptar que todo está bien y les deben convencer de lo contrario, por evidente que parezca.
Por mi parte, yo nací con la disposición de pensar que todo lo que hacemos es incorrecto y se me debe convencer de lo contrario, con argumentos de peso, para que adopte sus costumbres.
Es así que cuestiono todo, desde su economía, sus relaciones sociales, sus festividades, sus jerarquías, religiones y creencias en general.
Entiendo sus reglas y no soy tonto, reconozco la fuerza del número y tengo que obedecer aquellas relgas que no puedo evadir sin ser convertido en un despojo incapaz de sembrar la más mínima semilla de cambio para que sus normas y razonamientos tan primitivos y cobardes evolucionen; aunque ciertamente la mayoría de esas normas son prescindibles desde ya y no es vital seguirlas, aunque aquel que tiene la razón se convierta en el bicho raro por ello.
Lennarth Anaya
Yo, sugiero, que no te conformes con ser muy inteligente, con tener chorros de experiencia, y chorros de estudios y certificaciones, un chorro de amistad con el jefazo, un chorro de carisma... también piensa en grande, atrévete a ser proveedor de soluciones completas sin miedo a la complejidad, como la gente de los países fríos.
Lennarth Anaya
